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 Chaladuras varias en tiempos de sin razón.

telescopio

Cursaba la EGB, cuando doña  Marina, mi maestra, nos contaba que cuando era niña un día comían patatas y al siguiente las cáscaras cocidas. Puede que hayan pasado ya, alrededor de 28 años que me contó y 40 desde que ella los vivió.

Bancos de alimentos, comedores sociales, auge de cáritas diocesana repartiendo bolsas de comida y el decreto de “garantía alimentaria”…  Pan con pan para desayunar y consuelo de muchos, justificación de tontos, o algo asi.

Acabo de abrir los ojos y me doy cuenta de que el país en el que vivo poco tiene que ver con el país en el que creía vivir.

Gente que encoge los ojos, afinando la vista, buscando un enfoque diferente justificando lo que no quiere ver. ¡No, eso no puede ser así!

El estigma del bote de zumo de piña para merendar, menos mal que solo es hasta diciembre. Parcheamos, eso si, somos buenos remendadores.

 Gente sin casas, casas sin gente.

Policía que achanta a los ciudadanos que hacen manifiesta su indignación con lo que está pasando y escoltan a ladrones con millones de dinero público en los bolsillos.

 La justicia NO es igual para todos, por eso lo de la venda en los ojos.

Intereses e interesados, luchas de poder, públicas y encubiertas que distraen nuestra razón y enturbian nuestros motivos. Nadie esta libre de pecado, pero es más grave en quien no lo reconoce.

 Hagas lo que hagas, siempre habrá alguien que le saque punta al lápiz. Mejor, así el trazo siempre será fino.

Comprobé que lo que las leyes se han propuesto regular, las personas no son capaces de asimilar… ¿Quién hizo las leyes? ¿Para qué? ¿Qué debe prevalecer?  No sé.

Cuando nos sentimos responsables, somos responsables. La cuestión es saber qué hacer cuando eres consciente ello.

Sensibilizar  y motivar para que tomen consciencia de que les están robando sus derechos. Si no es suficiente el tener menos sueldo, menos días de vacaciones, menos libertad, menos recursos para acceder a la educación, más difícil el  acceso igualitario a la sanidad y a la justicia…. ¿Cómo se hace?

Implicación, ¿qué? ¿cuánta? … Se evidencia el cansancio… o es desmotivación.  Como siempre hace falta más.

 Necesitamos que nos releves, que te rebeles.

 Difícil hacer coincidir a todos en una misma visión, he ahí el prisma que difumina los colores. Mis gafas son naranjas, mi corazón rojo y mis acciones blancas, aunque otros  las vean grises, negras o azules. 

Mi frase del día:

 Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es como a abandonar el campo de batalla sin haber luchado.  N. Bonaparte.

 Empecé a escribir  esto días antes de enterarme de que Doña Marina había fallecido, va por ella, por todo lo que me enseñó. Descanse en paz.

 Leticia G Panal

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