No te calles, defiende lo tuyo.

no te calles

Soy Trabajadora Social y desde siempre he desarrollado mis funciones en Servicios Sociales Comunitarios de la provincia de Granada, en uno de los municipios de los 168 que hay repartidos por la provincia.

Empecé mi andadura  hace 24 años y pico y he rodado por zonas varias  y lejanas a la capital, con sus características, complejidades y particularidades, llegando a llevar hasta once localidades, aquellos eran otros tiempos… He pasado por distintos municipios donde predominaba la población gitana, la inmigrante o en otros momentos  mayoría de ancianos.  Más tarde en un pueblo del área metropolitana, donde coincidía una realidad social más diversa, toda una cantera de aprendizaje.

En este primer momento, estaba recién aprobada la Ley 2/1.988 de 4 de Abril de Servicios Sociales, que contemplaba la implantación de las Prestaciones Básicas y la creación de los futuros Centros de Servicios Sociales, que aún no estaban configurados y ya venían recogidos con anterioridad en el Plan Concertado de Prestaciones Básicas de Servicios Sociales entre las distintas Administraciones Públicas. El Plan Andaluz y el Plan Provincial fueron diseñados y aprobados unos años más tarde 1.989 y 1.990 respectivamente, y venían a consolidar todo lo contemplado en la legislación vigente del momento.

Para poder desarrollar nuestras actuaciones teníamos que agudizar el ingenio. Mis compañeras, casi todas éramos mujeres, todas nosotras Trabajadoras Sociales, porque aún no estaban conformados los equipos multidisciplinares, Educadores y Psicólogos entraron un poco más tarde, salvo algunas experiencias aisladas, teníamos que “inventarnos” nuestro trabajo porque no existían programas formalmente constituidos como actualmente los conocemos.

Solicitar Ayuda a Domicilio a cualquier persona con problemas varios, por su edad, enfermedad y/o discapacidad, soledad… era una odisea, teníamos que recurrir a la “Convocatoria Anual de Ayudas Públicas en Materia de  Servicios Sociales” de la Junta de Andalucía, que se publicaba a primeros de cada año y que si tenía a bien, un año después, te concedía una cuantía económica, muy escasa por cierto, con la que acordábamos pagarle a alguna vecina para que atendiera a la usuaria algunas horas a la semana. Años después, fue aprobado el Programa de Ayuda a Domicilio y un poco más tarde el Programa de Teleasistencia, que vinieron a organizar y ordenar en condiciones todas estas situaciones.

 No contábamos con programas específicos para atender a las familias en situación de necesidad y menores en riesgo de exclusión social, hasta que fueron aprobados los Programas de Emergencia Social y de Intervención Comunitaria con la Infancia (que contemplaba las denominadas Ayudas Económicas Familiares, anteriormente dependientes de la Junta de Andalucía) y que fue sustituido posteriormente por el Programa de Intervención Familiar

Otros programas fueron apareciendo con el paso de los años para atender a la población en situación de alguna necesidad, como fue el Programa de Solidaridad de los Andaluces para la Erradicación de la Marginación y la Desigualdad en Andalucía, Programa de Apoyo a Familias Cuidadoras, Programa Turismo Tropical, Los Equipos de Tratamiento Familiar (ETF),  Programa de Teleasistencia Móvil para Mujeres Víctimas de Violencia de Género, la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia o Actividades Comunitarias como son las Escuelas de Padres/Madres, Talleres de Mayores, Cuidadores, etc…

Leyes, Decretos, Reglamentos, Acuerdos,  fueron apareciendo y aprobándose poco a poco para atender a las personas mayores y dependientes, a las familias ante procesos desestructurantes, políticas de género, atención a menores, acciones preventivas a niños y adolescentes… hasta  consolidar la Red Pública de Servicios Sociales, tal y como la entendemos, con sus pros y sus contras, con sus aciertos y sus errores, pero en definitiva todo un engranaje que conformó junto con Salud, Educación o Cultura… el denominado Sistema de Bienestar Social dirigido a todos y cada uno de los ciudadanos.

Pues bien, de golpe y porrazo da igual todo, Plan Concertado, Ley de Dependencia, Teleasistencia, Ayuda a Domicilio o Programas de Familia se reducen o eliminan a golpe de firma, pretendiendo hacer una agresiva reforma de la Administración Local, restándole competencias a los municipos, e impulsando la privatización de los distintos servicios públicos  existentes.

Los servicios sociales públicos conseguidos a lo largo del tiempo, con el esfuerzo, generosidad profesional y técnica de muchos profesionales corren el grave peligro de desplomarse en un momento, volviendo a pasar, por la decisión de los gobernantes políticos actuales, al concepto de beneficencia exclusivamente donde lo que prima son los Comedores Sociales, Banco de Alimentos, Cáritas, Plan de Ayuda Alimentaria de la Comunidad Europea… negando los derechos subjetivos de las personas a contar con una ayuda económica o programa específico cuando se encuentran en dificultades, retrocediendo con ello los más de treinta años andados.

Llevamos muy mal camino y los ciudadanos si no nos movilizamos, corremos el peligro de quedarnos sin los recursos esenciales. Con el desmantelamiento de la red de servicios sociales, sin prestaciones, sin el derecho al empleo, a la sanidad, educación o vivienda digna, se cae en el riesgo de hundirnos  en la pobreza extrema y en la exclusión social.

Por tanto, como Trabajadora Social siento la necesidad y el deber de denunciar el debilitamiento de nuestro Sistema de Protección Social, haciendo una defensa del Sistema Público de Servicios Sociales, con la ilusión de conseguir entre todos su restablecimiento y si cabe avances y mejoras futuras.

No te calles, defiende lo tuyo, porque tenemos todos la obligación de luchar contra la pobreza, porque pelear por los derechos de la gente, pelear por la dignidad de las personas,  es uno de nuestros cometidos así como ser comprometidos y solidarios con los ciudadanos más vulnerables. Reclama lo tuyo, lo de tus hijos, lo de tus familiares y lo de tus vecinos y entorno, porque es de Justicia.

                                                                                          Emilia Villanueva García

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