Primero, las personas

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Me pide Marea Naranja que escriba otro post en su blog. Gracias por contar conmigo para aportar un granito de arena más en la defensa de los servicios sociales, esta vez hablaremos de casos concretos, que es en realidad lo que importa, hablemos de la gente, hablemos de que lo primero, antes que avales a la banca o sometimientos al FMI, antes que millonadas en gastos militares, antes que sueldazos de políticos, antes que cochazos oficiales, van las personas.

Yo no soy trabajadora social, pero he trabajado en ONG,s con evidente trasfondo social como Granada Acoge en el duro proceso de regularización de inmigrantes como abogada y he colaborado con asociaciones de mujeres víctimas de malos tratos de voluntaria y ahora en mi labor de concejala mi experiencia durante dos años con las necesidades de la gente es la que me motiva a contarlo a la Marea Naranja.

Hay mucha gente que no sabe a qué se dedican los políticos e incluso hay personas que te preguntan qué concejalía llevas aún estando en la oposición, de estas cada día me encuentro más y es ciertamente sorprendente el nivel de desconocimiento de las diferencias entre estar gobernando o estar en la oposición, en la primera decides y ejecutas, en la segunda propones, decides a través de los votos, pero no gestionas ni ejecutas, no tienes el poder para ello. Es una explicación muy sencilla pero real.

Pues bien al despacho de IU viene mucha gente pidiéndonos ayuda, transmitiéndonos una denuncia, una queja, pidiendo colaboración, y puede ser urbanística, patrimonial, sobre el transporte público, un tema laboral, en defensa de la educación, de las bibliotecas, de la cultura, etc…y las hay y muy numerosas que son las que tienen que ver con las personas sin hogar, con becas de comedores escolares para niños en exclusión, mujeres maltratadas, inmigrantes que han sido agredidos o a los que se les ha requisado la mercancía con la que se ganan la vida…y aquí hay un buen número de personas que cuando vienen te dejan el corazón encogido, porque el fondo de su visita aunque lleve aparejada una reclamación, hay una necesidad de desahogo y en muchos casos la realidad nos enseña que hay un problema que no está entre las prioridades de las políticas sociales: la soledad y la salud mental.

De las últimas visitas que he recibido destaco una mujer, de 67 años, cuidadora de su hermano, gran dependiente y con ayuda a domicilio municipal concedida pero que solo cubre 5 horas a la semana. El resto que se apañe y ella viene a pedirme que interceda porque con los recortes del gobierno central para residencias de mayores ella con su edad y su pequeña pensión y él con su enfermedad y también con su escasa pensión no pueden pagar un centro para que el hermano pueda ser atendido dignamente. La Junta de Andalucía, sometida a la maza de Rajoy y a que tampoco ha planificado en los últimos años un programa de atención a los mayores completo y público, ha dejado muchas zonas de Granada sin cubrir y por poner un ejemplo, solo en la zona norte de la capital las residencias de mayores que hay son privadas y religiosas. Con todos mis respetos, esto no es velar por el interés general, hay gente que sencillamente no puede permitírselo y el Estado o las CCAA no pueden abandonar a los enfermos, no pueden dejar a nuestros mayores a su suerte.

Quiero recordar también a otra mujer, que dedicándose a la limpieza de un edificio municipal y cobrando menos de 500 euros al mes vino a pedirnos ayuda porque llevaba tres meses sin cobrar, y aunque este es un caso laboral, ella señalaba que le daba vergüenza reclamar por tan poco, le causaba sonrojo tener que venir a molestarnos por tan poca cantidad, según nos contaba… ¿por tan poco?, no señora, usted hace su trabajo y si es poco o es mucho es suyo, no tiene de qué avergonzarse, faltaría más. La gente se harta de ser explotada pero creo que no hablan y denuncian más porque no se es consciente de que en las relaciones laborales por cuenta ajena hay dos partes, la contratante y la contratada y una no puede funcionar sin la otra, cuanto queda para que los trabajadores sean conscientes del poder que tienen.

Por último recordaré una anécdota de un hombre que vino una mañana y nos pidió socorro porque nadie le hacía caso y estaba seguro de que IU le ayudaría. He ido a todas partes pero no tengo suerte, y miren, resulta que Hollywood está explotando mi biografía y no cobro un céntimo de derechos de autor. Perdone, nos puede decir quién es usted. Yo, soy Jesucristo.

Esta última historia la cuento porque a la dramática situación de cientos de personas que al pedirnos ayuda casi nos consideran psicólogos este es un caso claro de lo mal que está la gente, las cabezas andan mal y no es para menos, la soledad la gran vencedora de las desigualdades y del abandono de lo social, y la salud mental la compañera inseparable de la soledad.

Los servicios sociales son toda una red de profesionales y personal técnico que presta su ayuda a las personas, no olvidemos darle la importancia que tienen, aunque los políticos recibamos a la gente porque es nuestro deber o porque crean que somos de esa red y lo seguiremos haciendo, porque estoy convencida de que la buena política, la que cumple con su significado, es la otra pata que hace posible el sostenimiento de lo social desde lo público a través de leyes y normativas variadas aprobadas en las diferentes administraciones, pero lo social no puede desaparecer, bajo ningún concepto, porque cada uno desde nuestro ámbito somos los que con conciencia social y solidaridad debemos contribuir a dignificar la vida de las personas.

Maite Molina Navarro

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