¡¡¡¡TONTO EL ÚLTIMO!!!

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 Hemos asistido durante los últimos meses con el SERVICIO DE AYUDA A DOMICILIO “del decreto” a una especie de competición de a ver quien “metía” más casos. Por supuesto éste sería el/la profesional mejor cualificado, preparado y diligente, sería reconocido en las reuniones pertinentes, dando igual que fueran trabajadores/as sociales, educadoras/es, supervisoras de ayuda a domicilio y psicólogos/as si se terciaba.

 Como el que hace rosquillas (o ruedas de churros en dos significados, a saber: “chapuza, obra sin arte ni esmero” y en el sentido de “algo fabricado en serie”) se solicitaban expedientes de SAD emparejando todos los niveles de necesidad: gente que se ha quedado colgada esperando resolución de dependencia, personas con necesidad real, gente que animados por el PFEA de Ayuda a Domicilio(1)  se habían generado su propia necesidad, gente de la de a ver si cuela, la de “si a ese si, ¿porque a mi no?”, alcaldes que quieren y necesitan que llegue algún recurso a sus municipios y mantener el empleo, etc.

 Eso tampoco es que esté tan mal, pero claro, en época de vacas gordas. Pero ya me temía yo que no era tal, y al final tristemente ocurrió. Se acabó la financiación. Cual burbuja inmobiliaria se creó una de ayuda a domicilio que, de la información que nos han aportado (vía mail), parece que también ha explotado.

 Se financiarán con sobrantes los casos que no hayan entrado aún. Pero… ha entrado mucha gente con relativa poca necesidad ¿habrá sobrantes? Bueno, siempre queda aprobarlos con financiación de Prestación Básica, que como para los del decreto ha invitado la Junta (mala malísima con todo), pues algo quedará en la Diputación de lo que se ha ahorrado. Pero siguiente pregunta, ¿a quienes? ¿con que nivel de necesidad? Pues “los casos con mayor puntuación en autonomía personal y sociofamiliar”.  Ya está, salvados. A partir de 20 puntos de baremo por ejemplo. Se llamará el “Efecto 20”. Algunas/os recordamos esto del efecto. ¿Qué profesional será tan cruel que no le ponga 20 puntos a sus solicitantes?

Cualquiera que lleve algún tiempo en esto podía ver venir lo que finalmente ha ocurrido, aunque quedaba cierta esperanza de que alguien administrara y dosificara, se fuera soltando cuerda poco a poco como si se tratara de una escalada, con cuidado, son personas. Pero la cuerda cogió velocidad y nadie sujetó, hasta que se ha soltado del todo. Se acabó el SAD del decreto en la Diputación, dejando fuera a los prudentes; a las/os usuarios/as solidarios con la crisis que decían “yo me puedo esperar a mi me hace menos falta”; a los inocentes confiados en el sistema; a los profesionales que no entraron en la competición, bien por que colapsados, no han tenido tiempo, o porque creen en otra forma de hacer las cosas, no son meros solicitadores, o no les ha parecido oportuno; u otro etc. de motivos que no hacen que esas personas que han quedado fuera tengan menos derecho a acceder a un servicio con los mismos parámetros de evaluación que los que ya están dentro.

 Pero ya es tarde para ellos. Y decidme. ¿Cómo se les explica esto a las personas usuarias que se quedaron con los papeles en la mano? ¿Cuál es el argumento?

 En un sentido genérico (no quiero pecar de quisquillosa) podríamos apuntar a la vulneración del principio de igualdad e incluso de universalidad. Tal vez suene a rancio hablar de esto, hablar de aplicar criterios de equidad en el acceso y de garantía de la igualdad real, de ética profesional, de rigor y sobre todo de responsabilidad del organismo que la gestiona para establecer unos criterios de homogeneización. Pero claro, decir esto con la que está cayendo… dirán algunos. Pues sí, hay que decirlo, lo contrario es poner más espartos para lo que se nos viene. Los ciudadanos deberían percibir un sistema con coherencia, garantista e igualitario en la medida de lo posible, eso es lo que nos da los argumentos necesarios, nos cubre las espaldas a las/os profesionales  y da sentido a nuestro hacer.

En algún momento escribí sobre la profesionalidad de los/as técnicos/as de los servicios sociales, en la que básicamente creo, y que gracias a ella se ha sostenido siempre el sistema a pesar de la precariedad, de los recortes de personal (no hay dinero, decían).  Todo el volumen que se le ha ido imponiendo fue soportado, y ahora, con cada vez menos recursos, más. Recursos que como podemos comprobar existen, pero la forma de administración…uhm!!.

 No pretendo dar lecciones porque yo también aprendo cada día, pero me vais a permitir una pequeña licencia, al menos por mi pasado reciente, y es que el sentido común, en ausencia de otros, debería prevalecer en la gestión de los recursos públicos.

Por favor cuanto menos, Seriedad, Rigor, Coherencia y Criterio. Porque Justicia social y Equidad son palabras mayores, ahí no llegamos.

 

 

Charo.

 

 

 

 

(1)    Para quien no lo sepa es el antiguo PER, que en lugar de dedicarlo a obras, va dirigido a mujeres, éstas realizan básicamente limpieza en los domicilios de personas a las que se les supone, previa ninguna valoración, dependencia. Otras incluso se atreven con tareas de carácter personal. Lo llaman ayuda a domicilio.

(2)    Recien terminado este post, llegaron nuevas noticias sobre otros programas que ya sabeis.  Más de lo mismo.

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