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Pero, si está desnudooo….

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“Si no lo están haciendo tan mal”, escucho estas palabras y se  me retuercen las entrañas.

Según el INE el 29.3 %  de la población andaluza vive por debajo del umbral de la pobreza

Un 27% de los menores de 16 años vive en hogares con ingresos por debajo del umbral de la pobreza y el 31,5%, se encuentra en riesgo de exclusión social.

Datos incontestables, cruda realidad de miles de andaluces. Pero ante esto, los medios de comunicación no cesan en su empeño y elogian a esas cientos de “almas caritativas” que crecen e imponen con su “buen hacer” “lo que los pobres pueden comer”.  Y qué digo del lacrimoso espectáculo que dan las televisiones públicas, la nacional y la autonómica, retorciendo el concepto de solidaridad.

Cada semana un nuevo acto en pro del banco de alimentos local. Y la ciudadanía se vuelca en regalar un kilo de garbanzos, se le hincha la conciencia y se le nublan los sentidos. Dejan de ver y oír su realidad, la que les rodea, esa que los hace vivir con menos de 500€ al mes…es que en la que han vivido  por encima de sus posibilidades.

 Y suena la cantinela,  como en el flautista de Hamelin, que nos encandila y espanta nuestras amenazas. Siempre pueden ser otros los malos, los culpables de nuestras desdichas, o los que tienen que preocuparse porque no saben qué pasará mañana:

  • Las personas que vinieron de lejos buscando esperanza,
  • las pobres,
  • las que no tienen trabajo, y “encima” cobran alguna ayuda
  • Las que no tienen trabajo, y “encima” cobran alguna ayuda … y quieren tener trabajo, y cada vez que entregan un curriculum salen con la sensación de que va a ir a la basura, y tienen que empezar a reinventarse. *(ver Coment)
  • las que ni tienen trabajo ni cobran ya ningún subsidio
  • las que tienen trabajo  y llevan meses sin cobrar,
  • Las que cobran pero cada mes lo hacen un poco menos,
  • Las que tienen trabajo y cobran pero viven en la amenaza constante de ser despedido
  • Las que trabajan y cobran y hacen frente a su hipoteca y a la de algún familiar
  • las que tienen muchos hijos,
  • las que no tienen ninguno,
  • las madres solteras,
  • Las abuelas que derrochan sus pensiones dándole de comer a sus nietos,
  • Las que se sienten desbordadas porque les han quitado los recursos de ayuda para su familiar dependiente,
  • Las que tuvieron que dejar de estudiar porque perdieron la beca,
  • Las que quieren irse al extranjero a buscar trabajo y no pueden porque no les alcanza ni para pagar el billete.
  • Las que esperan con angustia cada mañana que el cartero pase ajeno por su puerta,  resoplando por un día más sin la carta de desahucio.
  • Las que hacen malabares para dar de comer a sus hijos
  • Las que sienten que no podrán hacer frente a su tratamiento médico si se instaura el “re-pago” de medicina hospitalaria
  • Las mujeres, esas que se creen que tienen derecho a decidir sobre su cuerpo o su vida, ingenuas….

y también están,

  • Las que son ajenas al hecho de que “lo público” no es un regalo, si no un derecho al que todos aportamos con el pago de nuestros impuestos.
  • Las que siguen pensando que algunos tienen más derechos que otros y justifican así la ganancia del empresario sobre la explotación del obrero.

Muchas personas, quizás demasiadas creen que no están, ni estarán  en esta lista, ni creen conocer a nadie que les “duela” lo suficiente para leantarse del sofá y emprender la batalla en defensa de todo lo que nos están arrebatando en nuestras narices.

…. y mientras, nosotros seguimos alzando la voz desgañitándonos emocionalmente con el… “Pero si está desnudoooooo”…  como en la fábula “El traje nuevo del emperador”, salvo que en este caso somos los ciudadanos quienes nos paseamos desnudos ante la corte de políticos y mangantes que se burlan a golpe de decreto de cada uno de nosotros.

¿hablamos idiomas diferentes? ¿Será que en estos dos mundos paralelos la realidad tiene sentidos diferentes?

Leticia G Panal

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