ESPEJOS

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Están incorporados a nuestra cotidianidad. Su presencia, silenciosa siempre pero no muda, forma parte del paisaje familiar.

 Tienen fuerte importancia en el devenir de las culturas. Un espejo, el primer espejo, permitió a un ser humano tener la imagen completa de su aspecto propio.

Debió ser un momento mágico, aquél en que por primera vez alguien se autocontemplaba.

Hasta entonces, imágenes fragmentadas: los pies, las manos, el vientre.

Pero nunca, como en ese primer instante un ser humano había podido mirarse a los ojos.

De mirar a otro, su rostro, su nuca, su silueta, se pasa al encuentro de la mirada propia. El espejo devolvía también las expresiones: la alegría, la incertidumbre, la angustia, la satisfacción…La lozanía, las arrugas, el paso del tiempo por la geografía de nuestra piel, por el pozo de nuestra alma.

Tenemos espejos en los bolsos, en nuestras viviendas, en los salones de los palacios. Pero hay también ESPEJOS SOCIALES.

 Mis amigas han viajado a sus pueblos por Santos y Difuntos. Mientras tomo el cafelito en Bib-Rambla me abandono al pensamiento. Han sucedido cosas que obligan a la reflexión.

.- Primer espejo social.

El gobierno central asesta un hachazo al sistema público de enseñanza. Los profesionales, los estudiantes, las familias comprometidas, plantan cara y ofrecen resistencia.

El gobierno, emboscado en los votos, prosigue con el cambio de modelo, rompen el único que garantizaba la igualdad de oportunidades dentro de los muros escolares.

Pero hete aquí que un buen día, un chico, un andaluz que estudia medicina en Folla – Italia – al no recibir la cantidad comprometida por el Mº de Educación como ayuda de la beca Erasmus – descubre que les han dado el cambiazo. Con nocturnidad y alevosía, publican en el BOE un decreto que rompe las reglas del juego, iniciado ya el curso, y miles de estudiantes se ven tratados como súbditos en la E. Media.

Pero ese chico reaccionó. Y los afectados, vía redes sociales, se organizaron. Una chica, lanzó una acción viral reclamando apoyo para pedir la paralización de una medida que rozaba la línea de la ilegalidad. En 24 horas, su propuesta recibió el apoyo de 200.000 firmas.

El escándalo saltó a las universidades europeas., a las portadas de los periódicos digitales y en papel. Nacionales y extranjeros, excepto a los que están en la nómina de los aparatos de propaganda gubernamental, que tuvieron la desverguenza de aplaudir la medida ministerial de un personaje rechazado por toda la comunidad educativa de nuestro país.

La ola de rebeldía amenazaba con convertirse en un tsunami, y al mismo gobierno que no le conmovió dejar a miles de español@s tirados y frustrados en su formación, comenzaron a temblarle las piernas.

Tuvieron que rectificar.

Suspendieron la aplicación del aberrante decreto, para apagar lo que podía ser un gran incendio.

Suspensión temporal del Decreto. El objetivo de fondo se mantiene para aplicarlo el próximo curso.

No se ha ganado la guerra – porque ésta no ha terminado – pero sí se obtuvo una victoria.

Se ha logrado torcer el brazo de un gobierno que va eliminando logros sociales, implacablemente.

Se ha logrado que no puedan, impunemente, aplicarnos la retroactividad de las leyes.

Miles de ojos y oídos estarán atentos a que no quede todo e un capotazo de la indigna faena con la que querían rematarles las posibilidades de futuro.

Estos chicos saben que la guerra continúa…Su futuro dependerá de cuántos prosigan la lucha.

.- Segundo espejo social.

Canal Nou.

El Canal regional de la CC. AA. de Valencia, paradigma del saqueo del dinero público, fue utilizado,  no como un instrumento de servicio público, sino como un juguete partidista al servicio de los corruptos imbricados en los organismos institucionales de gobierno. Hoy, en un alarde de autoritarismo, lo cierran.

Canal Nou comenzó su andadura con gran apoyo social, sus informativos pegados a la realidad territorial conseguían altos porcentajes de audiencia.

Pero todo se quebró cuando los controles sociales desaparecieron – la sociedad dimite en numerosas ocasiones de su papel participativo y se conforma con meter una papeleta en una urna de vez en cuando, papeleta que – algunos representantes de los ciudadanos – se pasan por las partes pudendas mientras se confeccionan trajes a medida con los lienzos del apoyo electoral.

Pero en el largo viaje del tren que ahora descarrila, hubo muchas estaciones, en las cuales se han ido apeando y entrando personajes de distinto pelaje.

 .- Cuando Canal Nou se convirtió en un aparato de propaganda del “régimen”, trabajadores valientes denunciaron la situación. Fueron apeados a la fuerza.

El resto se mantuvo en sus puestos.

Entraron personajes nuevos, unos profesionales, otros simplemente “hombres de partido”.

 .- Cuando se emitían informativos con una censura tan manipulada y tan férrea que evitó la más mínima referencia informativa sobre las investigaciones judiciales acerca de la trama Gürtell – enraizada también en el PP valenciano a través de Orange Marquet –  todo ello fue posible con el silencio de los profesionales de periodismo que traicionaron los principios básicos y deontológicos de su profesión.

Quienes lo denunciaron se apearon en la siguiente estación.

El resto se mantuvo en sus puestos.

.- Cuando el director de Canal Nou fue denunciado por acoso y agresión sexual – está pendiente aún su procesamiento – muchas mujeres de la plantilla miraron para otro lado.

Quienes no lo hicieron fueron apeadas en la siguiente estación.

El resto se mantuvo en sus puestos.

 Pero el tren estaba a punto de descarrilar.

El despilfarro, el latrocinio, la gestión de lo público con criterios de saqueo, le puso al borde del precipicio.

* La plantilla había engordado de 700 a 1.600. Cantidad que triplica la de otros tres canales privados juntos.

* La deuda asciende a 1.800 millones de euros.

* El deterioro del servicio que da el Canal regional le deja con un 3% técnico de audiencia, que equivale a un 0% real.

* Con una Caja de Ahorros del Mediterráneo quebrada por la pésima gestión de sus responsables – del mismo partido – que habían estado al servicio de las obras faraónicas de la Generalitat.

* Con una Generalitat así mismo en quiebra por haber dilapidado miles de millones cuyos intereses no logran pagar: Circuito de Fórmula 1, Ciudad de las Ciencias, Aeropuerto de Castellón, Ciudad de la Imagen, Calatravas, etc…

Y, – aunque fue evitable -, inevitablemente, llega el tsunami.

Da la impresión de que no hay más paradas, que se ha llegado a estación “términi”.

El primer ERE. 1.200 personas al paro.  

  • 1.200 familias a la intemperie. Recurren a los tribunales. Afortunadamente, aún se mantienen en pié los tan denostados sindicatos.
  • El resto NO REACCIONA.

Se van a la calle,  cámaras, electricistas, redactores e infinidad  de profesionales que nada han tenido que ver en la gestión desordenada, irregular y fraudulenta de Canal Nou.

Se mantienen los afectos al régimen, cobrando altísimos salarios, para perpetuar  la ignominia y el saqueo, y profesionales sumisos, que no tuvieron valor o temieron por su trabajo. El tsunami deja con vida a 600 personas, que debieron sentirse a salvo.

He terminado de tomar mi cafelito y aprovecho este soleado día de noviembre para pasear. Callejeo, bajo la calle Buensuceso y me detengo en el Parque García Lorca. Cuando entro aquí, siento siempre un grito del pasado. Los pensamientos de hoy me gritan que debo releer a Bertolt Brech.

Pero se rompe el espejismo. El ERE no era la última estación.

  • Una sentencia ANULA el ERE. Las irregularidades practicadas por un gobierno acostumbrado al más arbitrario ejercicio del poder, con gran desprecio hacia una gran parte de la sociedad a la que representaba, había roto todas las reglas del derecho laboral.
  • Un gobierno democrático acata las leyes y cumple las sentencias. El gobierno del PP valenciano no.
  •  Para no asumir la sentencia, que al declarar nulo el ERE obliga a la readmisión e indemnización de tod@s aquell@s que habían logrado torcerles el brazo el presidente A. Fabra anuncia el cierre de Canal Nou.

Elige nuevamente el ejercicio arbitrario del poder. Pretende eludir el cumplimiento de una sentencia promulgando una ley que le permita echar el cierre. Un cierre arbitrario que costará muchos millones. Sin hablar con los trabajadores, sin negociar la viabilidad del Canal, y sin debatir la medida en Les Corts.

Actúa como si el ente informativo, en lugar de ser de la sociedad valenciana, que lo financió con sus impuestos, fuese un “ferrari” de su propiedad del que poder deshacerse.

Hay muchas maneras de matar.

Pueden meterte un cuchillo en el vientre.

Quitarte el pan.

No curarte de una enfermedad.

Meterte en una mala vivienda.

Empujarte hasta el suicidio.

Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo.

Llevarte a la guerra, etc…

Sólo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestro Estado.

Bertolt Brech 

Es tan metafórico este episodio valenciano, tan elocuente su desarrollo, que no precisa mucha más reflexión.

.- La lucha – tardía – de la plantilla que ahora, y solo ahora reacciona, merece ser respetada. Es comprensible la rabia de aquell@s que habiéndose rebelado antes les juzgan y les critican porque su silencio cómplice les llevó a tod@s a la situación en la que se encuentran.

.- No podemos permitirnos el desgaste de fuerzas entre quienes sufrimos los desmanes del ejercicio arbitrario del poder. Pero tampoco podemos permitirnos el absentismo social, la declinación del ejercicio del control sobre los representantes electos.

El abuso continuado del poder es posible porque un gran colchón de GENTE  BUENA es sólo eso, gente buena.

¡¡¡Qué gran responsabilidad tiene esa gente buena!!!

Además de apuntar hacia los depredadores sociales, como hacen los grupos activos de lucha social (mareas de todos los colores) es preciso tener en cuenta que a nuestro lado, codo con codo hay mucha gente buena.

Sus opciones también han de ser respetadas.

Pero, al mirarnos en el espejo, cuando encontramos nuestros ojos frente a nuestros ojos, cuando buscamos nuestra esencia de seres sociales ¿Qué imagen nos devuelve?.

Tengo para mí, que Ada Colau, y otras muchas Adas Colau, (Sé de una larga lista de nombres propios que luchan desde distintos colectivos para evitar el destrozo planificado de derechos que están llevando a cabo) reciben una imagen que refleja el orgullo de su compromiso, limpia y solidaria que da sentido a su vida. Sentido social y colectivo.

 De regreso a casa, muchas sensaciones me asaltan.

La lenta y silenciosa desnudez de los árboles, la caricia tibia del sol otoñal. 

La tranquila capacidad de reflexionar sobre el tiempo en el que vivo y percatarme de los espejos sociales.

El orgullo que siento al  tener la suerte de ser amiga de tanta gente luchadora.

María

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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