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Marea tras marea

Entra el sol por el ventanal del salón. Una luz que tira a malva.

Malva el mantel de la mesa sobre la que reposan nuestras tacitas de café.

Malva los pañuelos que nos embellecen anudados al cuello.

Huele a lavanda esta tarde en mi casa.

post tini

Nos hemos reunido para hacer recuento. Para reforzarnos. Para disfrutar juntas del subidón que nos hemos traído de Madrid.

Porque antes nos habíamos subido al “Tren de la libertad” para unir nuestras voces, nuestros cuerpos y almas a la “marea malva” que se celebró el día 1F-014.

Esta fecha quedará bien señalizada en el calendario de las mujeres feministas y luchadoras en la defensa de sus derechos.

Llegaron de muchos rincones para decirle al ministro Gallardón que sólo ellas, las mujeres, deciden sobre su cuerpo, sobre su opción de ser madres o no. Y vaya que si lo dijeron.

Al “tren de la libertad” se subieron enfermeras, profesoras, filósofas, trabajadoras del hogar, cineastas, escritoras, políticas, sindicalistas, asistentas sociales, abogadas, secretarias, limpiadoras, policías, estudiantes, jubiladas, celadoras, actrices, periodistas, de todas las profesiones… y acompañadas por muchos hombres, manifestaron su desacuerdo con la involución que este gobierno pretende en materia de aborto.

Vimos, formando la “marea violeta”, a muchas mujeres de edad avanzada, que nunca pensaron que tendrían que salir – 35 años después – a defender el derecho de las mujeres a decidir. Pero allí estaban, tres generaciones femeninas.

 

post tini 2

Si se aprobase la ley Gallardón/Rajoy muchas mujeres tendrían que volver al calvario de las clínicas clandestinas, los hijos no buscados, el miedo y el riesgo de sus vidas para interrumpir un embarazo no deseado. Pero no sería eso, aunque terrible, lo peor.

Estábamos allí porque no podemos consentir que se nos  menosprecie como personas, reduciendo nuestra capacidad de decidir, de dirigir nuestras vidas. Robando nuestra personalidad jurídica para que decidan por nosotras, obispos, ministros, médicos, progenitores y toda autoridad de esta sociedad patriarcal.

 Así lo entendieron los hombres que nos acompañaron. 

post tini 3

Esta tarde nos sentimos fuertes.

Sentimos la fuerza  que nos da saber que tenemos razón.

Saber que miles de mujeres de otros países se han  manifestado para denunciar la ley que nos amenaza. Ellas sienten que, si aquí, en este laboratorio de las retrógradas políticas neoliberales, se dan pasos atrás, su futuro también estará amenazado.

Sentimos  la fuerza de las veteranas feministas que nos han traído hasta aquí.

Ellas han hecho el viaje desde la dictadura, desde aquél régimen de muerte, hasta la vida en libertad. 

post tini 4

Y sentimos la fuerza de muchas jóvenes que han salido a las calles conscientes de lo mucho que se juegan las mujeres en este envite.  Se lo juegan, mujeres y hombres, maridos, novios, hermanos, padres, abuelos…la sociedad toda en su conjunto, porque dar, cuidar, y mantener la vida es cosa de toda la tribu.

post tini 5

 Esta tarde,  la sangre que recorre nuestras venas es malva.

Hemos hecho un ejercicio de memoria, recordamos aquel momento en el que decidimos ir colocando chapas con la rana saltando del agua que lentamente la iba cociendo.

Y hoy estamos muchas, muchas personas fuera, dando ejemplo de que si nos organizamos, SI SE PUEDE parar tanta barbarie. Una barbarie que recae siempre en las espaldas de l@s clases trabajadoras y va dejando un reguero de exclusión con los más vulnerables.

post tini 6

Somos much@s y seremos más quienes testimoniamos la oposición a esta “guerra bendecida por la cruz” nuevamente, que convierte a la sociedad española en “tierra de misión”.

Los generales están a la vista: Ministros del OPUS DEI en  el gobierno, y Obispos en la retaguardia, clamando, desde la Conferencia Episcopal, para que las leyes reduzcan a las mujeres a simples contenedores sin capacidad de decidir… ¿Para qué? Ya deciden ellos.

post tini 7

Pero que vayan tomando nota: 1 F – 2014.

Tod@s quienes se manifestaron en Madrid, Barcelona, París, Bruxelas, Bogotá, y miles de ciudades más, han vuelto a casa con orgullo, con satisfacción, con fuerza, y con convencimiento.

El convencimiento de que aquí no se acaba la guerra, que habrá que librar aún muchas batallas, y que aunque pretendan “dormir” la ley para mejores tiempos electorales, nosotras no nos dormiremos, ni en los laureles ni en los almendros que comienzan ya a florecer.

Si hay que volver, volveremos.

Esa es la frase mas repetida en las redes sociales, en donde se ha volcado una ingente cantidad de fotografías de la manifestación del “tren de la libertad” que contrarrestó el apagón informativo que se hizo en los “mass media institucionales y afines al poder”.

“”Si hay que volver volveremos””, decían las representantes de la Marea Naranja de Granada.

post tini 8

¡¡¡ Qué agradable está mi salón esta tarde ¡!!

Huele a lavanda y tiene una luz malva que nos embellece.

 

María

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