Etiquetas

, , , , , ,

UN PUÑETAZO EN UN OJO

 1476185_3663734368997_1901380809_n

Así funciona un spot publicitario cuando es bueno. A modo de un puñetazo en un ojo, para pararnos. Estando sumergidos en un mar de imágenes, hasta el punto de saturación, recibimos miles de mensajes icónicos al día. Para que uno sea capaz de impactarnos y penetrarnos hasta el cerebro, debe tener esa fuerza.

Eso es, o debe ser, la publicidad.

 Pero hay también imágenes, secuencias de películas que tiene un potencial tal, que, penetran en el cerebro, y allí se quedan.

 Este miércoles ha vuelto a humear el café alrededor de la mesa camilla de mi casa. Al calor del brasero iniciamos un repasito al año que agota sus días.

Y proyectamos esta secuencia.

Cuando terminamos de ver esta escena en la que Oscar Schindler se desmorona ante el grupo de judíos que él había salvado de una muerte segura, en nuestras mentes se abrió una gran pregunta.

¿Tiene, la persona que rige los destinos de este país capacidad para ver que sus medidas políticas llevan a miles de personas de nuestro país a la desesperación e incluso al abandono social, a una muerte lenta de sus esperanzas y a una súbita pérdida de su salud?

Oscar Schindler había defendido a los más débiles. Y aún así lloraba por no haber hecho más.

El responsable de orientar el futuro político y económico de nuestra sociedad no podrá llorar por los más débiles de nuestro país, porque él se siente orgulloso de gobernar para los más fuertes.

Gobernar es elegir y priorizar, siempre, en la época de las vacas gordas y en la de vacas flacas.

Desmantelar el endeble Estado de Bienestar que habíamos comenzado a tener, es gobernar contra los más vulnerables. Eso es lo que hace, sistemáticamente el gobierno español actual.

Asistimos un poco desconcertadas al contraste de mensajes que la sociedad emite.

Estudios rigurosos alertan sobre la pobreza y el dolor de muchas, muchas familias desasistidas.

En la hoguera de la rebelión, arden las fuerzas de quienes luchan en las mareas de todos los colores.

La sociedad de los 2/3 trasvasa personas de uno a otro, engrosando por abajo, mientras aparece nítidamente el gran tumor de la exclusión social.

Pero nuestro desconcierto no nos exime del compromiso que nos une:

.- No renunciaremos a decir que nos gobiernan hombres y mujeres injustos, sin piedad, sin alma, marionetas manejadas por los responsables de la crisis en la que nos metieron.

.- No faltará nuestra presencia en la calle para unir nuestras voces con quienes reclaman la restitución de los derechos que nos han birlado.

.- No permitiremos que nos engañen, con eufemismos, tergiversaciones, mentiras…

 Y tenemos claro que, entretanto, mientras las batallas se van luchando, nos apoyaremos en los más cercanos, en pequeños grupos, donde podemos hacer cosas concretas y ayudar a personas concretas.

Porque resistir es ganar.

Como dice Eduardo Galeano:

 Guardemos el pesimismo para tiempos mejores,

porque no nos lo podemos permitir.

 

 

Anuncios