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GOTA 51

Me parece muy fuerte la soberbia de los políticos hablando de la gente que da forma y contenido a los movimientos sociales en sus divesas formas de protesta. En cuanto hay un cierto clamor popular se les mancha inmisericordemente tildándoles de que son grupos de violentos, orquestados por innombrables líderes con intenciones sospechosísimas, y si es por encima de Madrid no hay empacho en llamarles batasunos, kaleborrokas, antisistema. Sin embargo es fácil ver en esas respuestas populares a personas de a pié, abuelos y abuelas, mujeres con la bolsa de la compra, personas con su mono de trabajo, algún traje y corbata, estudiantes, jóvenes de todas las edades. Todas estas personas, por cierto, a cara descubierta y con ganas de romper con las injusticias que jalonan la vida cotidiana española.

Es cierto que a veces se esconden pequeños grupos que aprovechan la masa para realizar actos vandálicos, grupos que los mismos movimientos sociales rechazan. No es sospechoso creer que, en ocasiones, son gente del mismo sistema los que provocan la algarada.

No puedo ni quiero justificar la violencia, no la comparto, no la justifico, soy diametralmente opuesto a ella; pero cada vez me parece menos extraño que sea una respuesta de alguna gente a la crispación que existe y que la clase dirigente oculta.

Pero a caso, ¿no es violencia la respuesta policial desmesurada contra personas pacíficas y enfadadas? La policía está para defender a la ciudadanía no para atacarla, aporrearla, pisarla sin contemplaciones, con saña.

¿No es violencia comunicar la eliminación de derechos sociales vistiendo caros trajes, corbatas de lujo, bolsos de diseño, pañuelos y peinados de peluquería?.

¿No es violencia la indiscriminada ley del embudo para algunos?

¿No es violencia el indulto y el sobreseimiento de delitos para los de arriba de modo descarado o con artimañas?

¿No es violencia el paro provocado?

¿No es violencia los horarios laborales abusivos por un sueldo de risa?

Hay muchas cosas que son más violentas que una pacífica manifestación.

GOTA Nº 52

Como un estornudo en un concierto durante un pianísimo; como quien pisa un suelo recién fregado o una alfombra persa con los pies embarrados; como una mancha de tinta en la pechera blanca, así son los decretos, leyes, ideas y normas con las que nos obsequian después de cada consejo de ministros.

GOTA Nº 53

Para qué querrán la unidad del país si solo piensan en sus bolsillos, solo cabe su “nosotr@s de correligionari@s”; el que no está conmigo está contra mi, Santiago y cierra España, nadie más. El resto sobran y encima son como sospechosos.

GOTA Nº 54

Antes se decía no hay nada más tonto que un obrero de derechas y eso que no nos acuchillaban con las reformas laborales con las que se nos ha obsequiado en los últimos años. Ahora también se puedea ampliar el dicho al obrero socialdemócrata aunque a algunos le escueza.

Sin embargo quiero valorar, (no poner en valor), las bases de los partidos políticos que son, con mucho, lo mejor de dichas organizaciones. Aquella gente que no saldrá del anonimato. Que hacen el trabajo humilde, silencioso, prosaico y voluntario. Que nunca aparecerá en las noticias. Que no piensa vivir de la política o del partido. Que se conforma con hacerse una foto con algún preboste de sonrisa en serie y duda en el caletre de en qué pueblo se encuentra.

A favor de esta gente rompo una lanza y lo hago en la cabeza de esos cuadros de mando que lo único que tienen en la almendra es el pavo de sentirse importantes.

GOTA Nº 55

Me vienen a la cabeza los inefables Hernández y Fernández, polis de Tintín a propósito de la ley del ministro de interior. La ley Fernández, basada en el conmovedor principio de si no puedes con ellos detenles y múltales, todo ello adornado con una carga policial desmesurada. Esta ley se va a imponer a sangre y fuego (jo, la imágen literaria es acertada). Te marcan, te amoratan y te exprimen, ¡la democracia en todo su explendor!

Propuesta, el dinero de las multas para sobresueldos, para agradecer las adhesiones inquebrantables, para tranquilizar conciencias, o para el sistema.

GOTA Nº 56

Antes trabajar era de pringaos, de parias, de clase baja. Era un excelente medio de control social pero se medio vivía y se iba saliendo adelante; los de arriba con su piel blanca mostraban su alta condición y cuna, no se le caían los anillos entre otras cosas porque no hacían motivo para ello.

Ahora el trabajo es un lujo muy lejano para un número angustiosamente grande de la población. Ahora hay que pagar por trabajar, pagar con un sueldo ridículo, pagar con precariedad, pagar con lo más parecido a esclavitud, pagar con la pérdida de derechos laborales. Mientras que el empresariado insaciable pide más y más recortes, los políticos piden alargar la vida laboral, es decir prolongar el tiempo de paro y la agonía que supone. ¡Futuro imperfecto!

GOTA Nº 57

El nasciturus, algunos además de egoistas e injustos son pedantes, así le llaman. Se llenan la boca con sus derechos y dicen que es un ser humano, que tiene que venir al mundo pase lo que pase. Pero una vez aquí no se andan con tapujos y le quitan todos sus derechos.

Además de mirar por el nasciturus mira por los que ya están aquí, contra. No me explico porqué esa fiebre de traer niños al mundo a toda costa para luego dejarlos a la buena de dios sin ayudas para las madres, sin permitir la conciliación de la vida familiar y laboral, sin trabajo, sin educación pública, sin sanidad, sin justicia gratuita, sin servicios sociales. No lo entiendo. Tampoco que se margine la educación sexual, se impida, se cercene o se haga meapilas. No lo entiendo.

 Porque las niñas y los niños no vienen de París ni vienen con un pan bajo el brazo, hay que fomentar su llegada, proteger su crianza en condiciones de calidad y calidez, además de enseñar a tenerlos de un modo responsable. Todo lo que no sea eso es incompleto, es populista y quizás esconde oscuras intenciones.

GOTA Nº 58

El otro día andaba por un pueblecito precioso de Portugal, hermanos y vecinos. Digo el sitio, no por presumir de ser un “delacuadrasalcedo” sino porque voy a reproducir un cartel en su dulce idioma que no necesita traducción por cercanía, por verdadero y por bonito. En la a de nao hay que poner la virgulilla (un moño como el de la ñ):

¡Nao se irrite, sorría!, ¡Nao critique, ajude!, ¡Nao grite, converse!, ¡Nao acuse, ampare!

GOTA Nº 59

Leí una entrevista a Fidel, el único con ese nombre que no necesita apellido para reconocérsele, el innombrable en una sociedad bipolarizada y miope. Seguro que no es ni tan bueno ni tan malo como se le describe o se le siente, pero la frase es buena, dice así: “El problema no está en las mentiras que los medios de comunicación dominantes dicen. Eso no lo podemos impedir. Lo que debemos pensar hoy es cómo decimos y difundimos nosotros la verdad”.

Es el editorial de Le monde diplomatique en español, año XVIII nº 219 enero 2014. En internet lo puedes leer completo. Es interesante.

GOTA Nº 60

¡Por favor, que remonte el vuelo, que todo haya sido un espejismo, un despiste, un accidente, una chiripa!

¡Por favor que vuelva la cordura, que el orden internacional se reestablezca!

¡Por favor, que cuelen goles y ganen!, ¡Sergio Ramos de mi vida y de mi corazón, no me falles! Para que la gente se entretenga y siga sin vérsenos el plumero, para que dure la anestesia.

(Oración de más de uno y más de dos).

Sebirocap.