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Los profesionales de Servicios Sociales NO AYUDAN a nadie.

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Como cada mañana llegó llena de energía a mi maravilloso despacho de empleada pública: cuatro metros cuadros con una mampara vidriada que hace de pared y se cree ventana.

Aparto la jengasilla de los visitantes y paso al otro lado de la mesa y si tengo suerte no derrumbo ningún elemento de mi particular Jenga burocrático. La señorita Picola, como me decían en la residencia se prepara para un día intenso.

Empiezo ORIENTANDO a María, madre recién separada con dos hijos casi adolescentes que no paran de cuestionarle por qué tuvieron que dejar su gran casa, su coche y sus videoconsolas.

Nada más salir llama a la puerta Elena para que le hagamos un INFORME sobre su situación familiar, que le ayude a sumar puntos en la bolsa de trabajo del ayuntamiento en el que reside. Esta visita ha sido rápida, nueva carpeta al Jenga y que pase el siguiente…

Kassandra viene por primera vez,  no sabe bien por qué está aquí, así que hemos preparado un par de ejercicios para poder hacer un  ANALISIS DE SUS NECESIDADES a partir del cual poder plantear las áreas a trabajar.

Tras unos minutos de tranquilidad en los que intento reubicar mis pensamientos ordenando silencio a mis gruñonas tripas tocan a la puerta y  es Jennifer que viene con sus padres , tenemos que ESTUDIAR y ANALIZAR  su estructura familiar en cuanto a relaciones y/o problemática ya que tienen un conflicto abierto con el padre de su hijo. A veces los adultos nos olvidamos de que los niños son quienes más sufren en los procesos de separación. La custodia compartida no siempre es una buena solución.

Cerramos los ojos y salimos a desayunar ¿café o tila?, mejor un colacao.

De nuevo en la tarea, Marcos está muy asustado hoy, tenemos que EVALUAR la relación con su padrastro, a quien no considera alguien a respetar. Está muy dolido porque no ha conocido otra figura paterna, quería que su madre esperase la vuelta de su padre.

Ha llamado Mustafá diciendo que no puede venir, respiro aliviada y doy paso a Alicia y Janis que son madre y “madrastra” de dos hermanos que tienen custodia compartida. INTERVENIMOS con ellas para que APRENDAN a comunicarse y superar sus barreras personales, en la crianza de los niños deben hacer frente común.

Casi rozando el mediodía, un caso del que etiquetamos como “bonito”: Silvia está embaraza, tiene 17 años e intentamos PREVENIR conductas negligentes ante su  futuro papel de madre. Le cuento lo que hacemos en la escuela de madres, SENSIBILIZANDO sobre la necesidad de REFORZAR a los hijos. Sin querer solemos hacerles más caso cuando se portan mal y los ignoramos cuando se están portando bien porque consideramos “que es lo que tienen que hacer”.

DIAGNOSTICAR situaciones de maltrato es algo muy difícil de realizar y más aún que los profesionales del entorno respeten y sean consecuentes con nuestra valoración profesional.

Con Jose Manuel intervenimos para PALIAR, las consecuencias psicológicas derivadas de la situación de vulnerabilidad y dificultad social en la que está creciendo, él es hijo de “la loca del pueblo”.  Respiro y miro el reloj,  ya casi es hora de irse, me aún me espera Lourdes, con quien trabajamos para PROMOVER cambios en ella y su familia. Ya conseguimos que el entorno la mirase con otros ojos después de superar su adicción al alcohol y empezar a trabajar en el Programa Arquímedes. Ahora es necesario que cambie la relación con su hijo, al que exige por encima de sus capacidades y no sabe expresarle cuánto le quiere, creando a veces grandes barreras entre ambos.

Por fin, la última entrevista, no más fácil por ello. Lo que más me cuesta es DETERMINAR PRIORIDADES con Kevin,  se pierde en la frase “la culpa es de mi madre”.

Un día como el de hoy, casi sin darte cuenta, te permite ESTUDIAR  las actitudes y percepciones sociales de parte de la comunidad en la que nos desenvolvemos, qué piensan las personas con las que trabajamos, qué opinan nuestros compañeros, qué recuerdan los que alguna vez participaron…

Y después de todo esto, en ocasiones llega el momento en el que atisbo cierta pesadumbre y entonces… me acuerdo de Beatriz, que se reía diciendo que quería ser psicóloga como yo y tener un trabajo así de fácil: “Sentarse a cotillear sobre tu vida…” y todo esto lo decía mientras me contaba como con sus amigos “jugaban a las violaciones”.

Y aunque la pesadumbre se hace más grande, respiro y siento que mi trabajo está hecho. ..¿?

Leticia García Panal

Psicóloga