¿Políticas de igual da?

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“Desde 1.978 la Diputación de Granada lleva a cabo políticas dirigidas a favorecer la incorporación de las mujeres de los municipios de Granada en todos los ámbitos de la sociedad actual. Estas políticas de igualdad han sido consideradas siempre de vital importancia y, paulatinamente, se han perfeccionado y consolidado con servicios, programas y actividades, canalizadas actualmente a través de la Delegación de Igualdad de Oportunidades y Juventud, cuyo objetivo es avanzar en la consecución de la igualdad real de mujeres y hombres”.

“…vamos a seguir una línea de actuación bajo tres principios generales y esenciales: Educación, Sensibilización y Prevención. Y tres ámbitos de actuación: nuestros Ayuntamientosla Ciudadanía (con especial atención a los colectivos de mujeres) y en la propia Institución, introduciendo la perspectiva de género en las diferentes Áreas que componen la Diputación:”

 Diputación de Granada. Delegación de Igualdad de Oportunidades. igualdadyjuventud@dipgra.es

Tiene entre otras, la Diputación de Granada una Delegación para fomentar políticas de igualdad que “han sido consideradas siempre de vital importancia”, y que se llama de Igualdad de Oportunidades, cuyo objetivo “es avanzar en la consecución de la igualdad real de mujeres y hombres”. (Eso pone). Esto es magnifico, es … como debe ser. Por otro lado tiene también otra Delegación de Familia y Bienestar social, donde se encuentran los Servicios Sociales Comunitarios, ambas forman parte del Área de Medio Ambiente, Familia y Bienestar Social.

Centrándonos en los Servicios Sociales Comunitarios (SSCC), para quien no lo sepa, está formada por una red de más de 200 profesionales.

 De todos es conocido que dentro del ámbito de los Servicios Sociales trabajan una serie de técnicos de distintas disciplinas, en concreto en la Diputación, Trabajadores/as Sociales, Educadores/as sociales, psicólogos/as y personal administrativo.

Se sabe que los Servicios Sociales es una de las profesiones más feminizada. También sabemos que diversos estudios arrojan datos que indican que los puestos de poder y de mayor responsabilidad (y sueldo también) son ocupados mayoritariamente por hombres. La diputación no es menos en esto, al contrario, triplica el porcentaje o casi cuadruplica.

 El personal de Servicios Sociales Comunitarios, solo de base, (personal que trabaja en los Centros de Servicios Sociales), lo forman alrededor de 180 personas, unos 170 aproximadamente pertenecientes a la Diputación, de éstos el 78% son mujeres y un 22% hombres (mismo porcentaje sin contar el personal administrativo).

 Si extrapolamos estas cifras a los puestos de dirección, de los trece Centros de Servicios Sociales en que se divide la provincia, la dirección del centro debería estar asumida, siendo proporcionales, por unas 10 mujeres. Es decir, habría 10 directoras de centro de servicios sociales. Tampoco hay que ser tan rigurosos/as, no tendrían porque ser 10, tal vez 9 u 8. Pero no, la realidad es otra y bien distinta. Resulta que de las 13 direcciones, en 9 de ellas se han nombrado a hombres, y solo 4 la ocupan mujeres.

 Curioso cuanto menos. Esto no es de ahora, claro, esta tendencia ya viene siendo habitual desde hace años, pero se supone que evolucionamos. Pero no, porque podemos añadir un dato más: En los últimos tres años, se han cambiado 6 direcciones de Centro, 3 de ellas las habían ocupado mujeres, para, ¡¡oh, sorpresa!!, nombrar a 5 hombres, cuyo criterio de selección no ha sido antigüedad, experiencia, capacidad, ni ningún tipo de proceso de selección.

 Con esta tendencia, y con el porcentaje de varones que hay, en este momento se podrían contar casi con los dedos de la mano los funcionarios (hombres) que, temporal o permanentemente, no hayan asumido en algún momento en los SSCC de la Diputación algún tipo de función de dirección o responsabilidad que los sitúa en un plano de preeminencia sobre las mujeres.

 No sería inteligente que se tomara como una afrenta a los compañeros hombres, algunos son grandes amigos, y no va por ahí, pero no solo como mujer, sino como trabajadora social, pienso que debemos denunciar/poner el foco sobre este tipo de situaciones, por desgracia tan habituales, más aún cuando es en la propia casa, y peor aún en Servicios Sociales. Echo en falta y les animo a ellos también a que lo hagan como profesionales de lo social, y por supuesto también a la Delegación de Igualdad.

Una vez más esta administración da ejemplo practicando las políticas más rancias, ilegítimas y discriminatorias. No obstante predican otra cosa, hace pocas semanas acudimos al curso anual que organiza la Delegación de Igualdad de oportunidades contra la violencia de género donde volvieron a recordar las cifras de la desigualdad de la mujer. ¿Para qué? En casa del herrero…

Charo.