LOS NUESTROS

Captura de pantalla 2015-04-12 a las 21.32.08

 “Tal vez Somoza sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta. (Franklin Delano Roosevelt )

 Esta es la respuesta que se cuenta dio el Presidente F.D. Rooselvet a su Secretario de Estado cuando éste tildaba de esa manera al dictador nicaragüense Anastasio Somoza, socio y protegido del gobierno americano.

Esta cínica contestación es toda una declaración de conducta que también repetimos la mayoría de las personas e instituciones cuando afrontamos situaciones o personajes de parecida calidad moral y que entran dentro de nuestro círculo familiar, ideológico, de paisanaje, de amistad o de intereses. De nada sirve que luego vayamos por la vida paseando nuestros principios morales, nuestra honestidad, que seamos devotos a machamartillo de cristos, vírgenes o santos y pregonemos nuestras acrisoladas virtudes y creencias religiosas….Cuando entran en juego los intereses, sean económicos, de clase o de partido con los que nos identificamos, descubrimos la verdadera pasta de la que estamos hechos : fachada e hipocresía, y si no hagamos un recorrido en los comportamientos de los distintos grupos sociales:

-Cuando los votantes del partido popular, sean valencianos, madrileños, mallorquines, gallegos o murcianos siguen votando e incluso incrementan su apoyo decidido elección tras elección por muchos casos de corrupción que sigan aflorando a sus diputados, alcaldes o concejales, deben decir lo mismo: “Es que son de los nuestros”

-Idéntica respuesta deben darse los votantes socialistas en Andalucía con su acendrada fidelidad ante esa charca inmunda que son los Eres o los Cursos de Formación que salpica a centenares de sus políticos y sindicalistas : “Es que son de los nuestros”

-Qué decir del comportamiento de las autoridades eclesiásticas hasta hace muy poco tiempo protegiendo a sus curas, obispos o religiosos pederastas en lugar de a sus víctimas y ocultando sus delitos, con la misma falacia : “Son de los nuestros “

-Esto mismo también lo suelen hacer las corporaciones profesionales sean la de los médicos, los arquitectos, los periodistas o cualquier otro grupo…, incluídos también los propios partidos políticos cuando uno de sus miembros comete algún desaguisado o corruptela en el ejercicio profesional o de gobierno, y todos a una como Fuenteovejuna ocultan, defienden y protegen al infractor y responsable justificándose todos ellos para sí : “Son de los nuestros”

-Y así los bienpensantes preferimos a los nuestros aunque sean unos delincuentes desprovistos de toda moral frente a los otros aunque sean más decentes. Nos comportamos como en el grito tribal en favor de la madre, “con ella siempre, con razón o sin razón”, y emulamos lo que ya hiciera en su día el presidente americano :               

   ¡¡ Con los nuestros siempre, aunque los nuestros sean unos hijos de puta!!

Granada. Febrero 2015                                               Fernando Alvarez

(Artículo publicado en el diario GranadaHoy el pasado día 19 de Febrero )