LOS DISLATES DE LA “NUEVA DEPENDENCIA”

Ayuda a domicilio.

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 ¿Qué van a pagar a un precio la hora de tareas domésticas y a otro las personales?

La ley 39/2006 llamada coloquialmente de Dependencia, establecía en cuanto a Ayuda a Domicilio una intensidad de servicio por grado y nivel que, con la llegada al poder del Partido Popular, no dudó en reducir drásticamente a través de una norma que eufemísticamente llamaron de Racionalización del Sistema de la Dependencia.

Desde el punto de visto técnico esto podía ser hasta razonable en determinadas circunstancias, pero solo si se hubiera hecho con racionalidad. No fue así. Un Real Decreto Ley publicado en BOE en julio de 2012 apuntaba esta reducción del número de horas mes, seguido de una resolución de 13 de julio que la regulaba y que además marcaba una diferenciación del coste hora de servicio.

Esta nueva normativa, además, subyuga las tareas de carácter doméstico a la prescripción de tareas de carácter personal, al apuntar: “los servicios Relacionados con las necesidades domésticas solo puedan ser reconocidos conjuntamente con los de atención personal”.

Surge la primera dificultad: Puede no haber una adecuación de las tareas a las necesidades reales, con la cantidad de problemas que eso genera en la práctica diaria en el domicilio para la auxiliar y para la/el trabajador/a social.

En grandes dependientes o severos está justificado. Sin embargo en moderados, si tenemos en cuenta que la primera pérdida de movilidad está relacionada generalmente con la dificultad en la realización de tareas domésticas o que impliquen un mayor esfuerzo, en estos dependientes menos graves, podemos estar obligados a prescribir tareas no necesarias y dejar desatendidas otras de mayor demanda y necesidad.

Pero ese no es, a mi juicio, el principal problema-aberración, de este significativo cambio que parece haber pasado desapercibido entre la marabunta del recorte a la dependencia.

Como apuntaba, esas “reformas” ponen el punto de mira directamente en el coste/hora de servicio. Establecido en 14 € al inicio de la Ley (año 2007, recordemos), que no solo no aumenta, sino que fracciona el coste de las horas computando según su tipología:

– Las tareas de carácter doméstico se financiaran a un máximo de 9€ la hora (limpiar, cocinar –por favor Alberto Chicote, danos tu opinión-, lavar los platos, hacer las compras…).

– A 14€ se mantienen las de carácter personal, no suben (aseo, movilización, dar de comer, acompañamiento…).

Esto puede ser la puntilla para esta profesión. Recordemos: COSTE BRUTO, que se paga a la administración competente (CCAA), para que transfiera a la administración gestora (Diputaciones y Ayuntamientos), para que pague a las empresas ejecutoras o personas auxiliares de ayuda a domicilio en el mejor de los casos. ¿Cuánto llega al final de la cuerda?

Algunas grandes empresas que conocemos en Granada pagan a sus trabajadoras a poco más de 5 € la hora. Desde ahí pasando por 6, 7 o 10€ brutos con prorrateo de pagas extras.

  1. Así pagan la hora a las profesionales del servicio de ayuda a domicilio, las auxiliares de ayuda a domicilio se llaman. Las que cuidan de sus padres, de sus abuelos y abuelas, incluso de sus hijos e hijas, cuando ustedes no pueden, o les ayudan a hacerlo. Les asean, les levantan de sus camas, dan la comida y también les limpian las casas, va todo incluído. A veces también juegan con ellos o les pasean, hacen ejercicios fomentando su orientación cuando la están perdiendo, o les lavan el pelo o cambian el pañal, incluso les regañan con cariño intentando que sustituyan malos hábitos o nocivos para su salud. Sí, todo eso y más hacen las auxiliares de ayuda a domicilio. Es decir cuidan, trabajan, se preocupan seguramente por los que más queremos y los más vulnerables, pero ¿ a que precio?. Probablemente son uno de los colectivos peor pagados.  Feminizado = mal pagado. (No entraremos en esto que da para mucho).

Así pagan a las personas que prestan cuidados. Una de las tareas más valiosas y difíciles de llevar a cabo.

Para realizar ese trabajo ahora como es natural se requiere una titulación, una amplia formación, de muchas horas, o experiencia de años trabajados, según ha ido apuntando la normativa y así ha quedado definitivamente plasmado en la Orden de 28 de julio de 2015 de la Junta de Andalucía.

Y nos comenzamos a preguntar ¿que vamos a hacer con las auxiliares que tanto esfuerzo y dinero han empeñado en formarse para adquirir su titulación?. ¿Las partimos?, ¿les dividimos las horas y que cobren menos aún todavía. O contratamos auxiliares de primera y de segunda?

Consecuencias: Un trabajo mal pagado lleva a la desmotivación, y esto al deterioro en la calidad de la prestación. ¿Quieren acabar con este servicio? ¿es en esto en lo que quieren ahorrar? Sepan que es más barato, y en su nivel de dependencia mucho más eficiente que una residencia o Centro de Día. Tal vez es que queramos fomentar las residencias…

Daños colaterales:

  • Se generará un razonable malestar entre las propias compañeras de trabajo. Mal ambiente laboral. Malas relaciones. Tú a 9 yo a 14.
  • Supone un problema de gestión para administraciones y empresas.
  • Supone un problema técnico en la elaboración de los PIAs, y peor aún en la puesta en práctica en los domicilios.
  • Supone un problema ético continuo.

Señores/as legisladores/as, dense cuenta que esto es una locura, es anacrónico, discriminatorio, injusto, muy difícil de llevar a cabo en la práctica, pone en un brete a los ayuntamientos que tienen contratada de forma directa a estas/os trabajadoras/es, y sobre todo….   es una de las medidas más idiotas que se han tomado.

Ha costado años profesionalizar este servicio, dotarlo de formación, prestarlo con calidad, con exigencia, con valor, prestigio y reconocimiento hacia la figura de Auxiliar de Ayuda a Domicilio por el trabajo realizado, y ustedes lo minusvaloran en cuanto tienen la más mínima oportunidad.

Intuyo que esto obedece a la ignorancia sobre la realidad del Servicio de Ayuda a Domicilio y de la que cada vez que tienen oportunidad expresan sin pudor. Pues fórmense por favor, porque no quiero ni pensar que se debe a la mala fe y a falta de sensibilidad con este colectivo, que por cierto, también cuida de sus padres, y acabarán cuidando de ustedes. ¿Saben que la ayuda a Domicilio puede llegar a emplear a 10 personas en un municipio de 2000 habitantes en una zona deprimida? ¿Qué empresa puede hacer eso?

Les hacemos responsables del deterioro del servicio.

Estamos a tiempo de parar esto también. Animo a las propias (en su mayoría mujeres) Auxiliares de ayuda a domicilio, profesionales de Servicios Sociales y responsables políticos, a que no den lugar a que esta discriminación se ponga en marcha. Por las personas usuarias, por las personas trabajadoras del servicio y por la calidad del mismo.

Charo O.

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